viernes, 26 de junio de 2015

.- un matrimonio diferente .- 21 22 y 23


-Capitulo 21-

Sus pechos se habían vuelto increíblemente sensibles de pronto, y él jugaba con ella con la maestría erótica que lo caracterizaba. Tom jugó también con los rizos de su pubis, y se adentró en el corazón de su feminidad arrancándole un gemido de placer.
Ella no podía quedarse quieta; no dominaba sus miembros. La ola de deseo se había apoderado de ella. Sus caderas se movían con un ritmo que acababa de descubrir. Una sensación de placer casi intolerable iba creciéndole, hasta que por fin la obligó a pronunciar el nombre de él una y otra vez.
Tom dijo algo en griego y gimió contra su boca roja e hinchada de ella. -“No puedo esperar”.
Entonces él entró donde ella más lo deseaba. Le subió las piernas con impaciencia, deslizándose por la tierna bienvenida que ella dispensaba gracias a los preparativos de él. Abrió los ojos grandes, sus ojos azules, intensos de pasión. Podía sentirlo, tan caliente, como suave y duro a la vez y por momentos tan amenazadoramente masculino. Ella buscó los rasgos tensos de la cara de Tom, y por un momento vio en él tal expresión de vulnerabilidad, que su corazón dio un respingo. Y entonces le deseó tanto que casi le dolió.
Él entró en ella lentamente, suavemente, con un gemido ahogado por momentos. Ella sintió un leve dolor, que se le olvidó en medio de una tormenta de desenfrenada pasión que la derritió por completo. Cada vez sentía más, e iba en busca de una nueva satisfacción. Él se movió más rápido. Ella lo abrazó. El corazón de _________ bombeaba cada vez más rápido, y entonces ocurrió una explosión de calor y placer que la transportó, dejando su mente en blanco.
- S`agapo... s`agapo - dijo Tom penetrando en ella violentamente, luego su cuerpo entero tembló, con espasmos de placer, con toda la fuerza de quien por fin se deja arrastrar.
_________ aún no había vuelto a la tierra, seguía flotando en su propio placer. Se pegó a él, oliendo su fragancia, presionando sus labios sobre los hombros de él. Se fue la luz. Y un silencio cayó sobre los dos. _________ estaba exhausta, y pasó de la irrealidad al sueño, con el cuerpo extendió encima de Tom.

Oyó la voz de Tom, hablando en griego. Pero ella estaba en la cama, ¿cómo era posible? Pestañeo para volver a la realidad. Luego centró su atención en Tom. Estaba de pie, mirando por la ventana, con un teléfono móvil en una mano. _________ se sintió confusa. A su mente acudieron imágenes de la noche anterior.
No podía explicar cómo había ocurrido. Eso era lo peor. Primero le había estado gritando furiosa, y luego...
Mientras se ponía rígida debajo de las sábanas, unos músculos poco familiares se quejaron y una leve molestia le recordó toda la pasión que había surgido entre ambos la noche anterior.
_________ se sonrojó. De no ser porque Tom estaba presente, hubiera pensado que era un sueño. O una pesadilla...
De pronto sintió cierta identificación con las atractivas chicas que rondaban a Tom, pero ella seguramente esta a la cola.
Porque las chicas de Tom seguramente sabrían en qué se metían. Y ella, en cambio, había sido apartada de su camino sin saber cómo. Había tomado la decisión de abandonar a Tom y eso le había dado fortaleza. Pero entonces él la había llevado a la cama, la había besado, e inexplicablemente la balanza de poder se había inclinado del lado del enemigo. Porque él era el enemigo. Cualquier persona capaz de reducirla a ese nivel era el enemigo.
Su vista, por otra parte, se recreaba en él. En su cabellera castaña, en el ancho de sus hombros que dibujaba la tela de la chaqueta, en las caderas estrechas que en ese momento dibujaban las manos que se metían en los bolsillos del pantalón del traje, en las piernas largas que se separaban levemente. Entonces comprendió cómo había ocurrido.
Se dio cuenta entonces, de que había reprimido toda atracción sexual por Tom, como medida de autodefensa. Pero había sido peor, porque en el momento en que había tenido la libertad de aflorar, lo había hecho con suma intensidad. Se había traicionado a sí misma en brazos de Tom. Como siempre había dicho él que ocurriría. Sintió ganas de llorar. Pero se abstuvo.
Tom se dio la vuelta, y fue hacia la cama. El depredador le sonrió. Tenía un aire de autocomplacencia, y la miró expresándoselo. Se sentó entonces al borde de la cama, y le dijo:
- Es una mañana estupenda.
Ella oyó la lluvia golpeando en los cristales.
- En Atenas – agregó -. Y si me dices que no vas a venir... no, no te atreverías. No, después de lo que ha ocurrido anoche.
- Eso fue sexo, nada más – dijo _________ con gesto severo.
Tom sonrió y bajó la cabeza para decirle:
- Sólo sexo no. Sexo fabuloso, maravilloso, increíble. Si no fuese porque el jet nos está esperando, seguiría en la cama.
- Ayer te he dejado – dijo _________ con los dientes apretados.
- ¡Dios Mío! Y hoy estamos más cerca que nunca. La vida es impredecible. Piensa en esto como si fuera el primer día de nuestro matrimonio.
- ¡Es lo más nauseabundo que se te puede ocurrir! No quiero ir a Atenas – protestó _________.
- Pero lo harás – le dijo él incorporándose -. Mi familia se reunirá para conocerte en casa de mi madre. No me importa si tengo que llevarte a rastras y gritando todo el tiempo. ¡Para que lo sepas, has tomado la decisión anoche!
- Lo has hecho a propósito – se quejó _________.
- Sí – contestó él-. Bueno, y ahora, ¿por qué no te vistes? Le di instrucciones a la criada para que te hiciera el equipaje. Pensé que lo que tuvieras aquí no te serviría para Grecia.
_________ se incorporó en la cama. Se sentía mal realmente.
Fue al cuarto de baño. Su propia estupidez la había llevado a este suplicio.

-Capitulo 22-
Ella había creído que Gustav estaba enamorado. ¿Había sido Gustav para ella una forma de evasión de su matrimonio? ¿Lo habría utilizado para sentir las fuerzas necesarias para abandonar a Tom? Porque la idea de que alguien la amaba le había dado fuerzas, le había dado confianza en sí misma.
Gustav no la amaba. Pero, ¿ella lo había amado realmente?
Había sido muy doloroso descubrir que él la había visto solamente una vez como un objetivo rentable. Pero, ¿lo añoraba ella todavía? No. Todo había terminado. No quería volver a ver a Gustav. ¿Lo había amado realmente? ¿O había sido producto de su gran soledad?
El baño estaba caliente. _________ se sentía débil, indefensa y mareada.
Lo que había sucedido la noche anterior había sido un error incalculable. ¿Debía soportar ahora la vergüenza de seguir al lado de Tom aún a sabiendas de que ella consideraba ese hecho como lo peor que podía ocurrirle?
Reunió fuerzas para ponerse de pie y salió del baño. Entonces se apoyó en la puerta para no caerse. Tom la miró extrañado y le preguntó:
- ¿Ocurre algo?
- Me parece que tengo gripe. Pero no es nada importante... – respiró hondo y agregó - Me quedo aquí. No volveré contigo.
- No te encuentras bien. No sabes lo que dices – la interrumpió Tom -. Te llevaré yo al coche.
- ¡No! – Dijo ella con lágrimas en los ojos, y a punto de desfallecer -. ¿No me has oído? Tú no eres un hombre para mí.
Tom la alzó en brazos al ver que ella se quería apartar de él.
- ¡Por favor! – no podía hacerlo razonar para que la soltara -. No quiero ir contigo. Quiero quedarme aquí.
- ¡Dios! ¿Lo estás esperando, no es así? – preguntó él furioso -. ¡Si no estuvieras mareada te sacudiría!
Las maletas ya no estaban en la habitación, pudo comprobar ella con horror, mientras Tom abría la puerta de la habitación con una mano y con la otra la sostenía firmemente.
- ¡Déjame marchar!
- Si te dejo marchar, te caerás al suelo – dijo él y luego agregó un sonido gutural en griego, con una expresión dura mientras presionaba el botón del ascensor con violencia.
- Quiero el divorcio. ¡No quiero ir a Grecia! – dijo ella con pánico.
- Debieras haberlo pensado anoche – dijo él entrando con ella en brazos al ascensor.
- ¡Fue un error! ¡Bájame!
- No sabes lo que haces ni lo que dices – Tom la sujetó con firmeza, sin siquiera concederle una mirada.
- Sé... – no podía hablar casi. Pero hubiese gritado, de no ser porque había perdido las fuerzas tanto físicas como psíquicas, a cuenta de sus conflictos emocionales -. Te odio – dijo finalmente.
Tom la llevó en brazos hasta el jet y luego la envolvió en una manta. Algo más tarde. _________ oyó una voz que le resultó familiar.
- ¡Pobrecita! Me da tanta pena – no parecía sincera la mujer.
Reconoció a la azafata que le daba un vaso a Tom, y cuando éste la incorporó para darle un trago, agregó.
- Está fatal...
- Bebe. Te hará sentir mejor – la incitó Tom.
No había nada que pudiera hacerla sentir mejor. Tom se estaba aprovechando de su enfermedad. Bebió, porque supuso que ningún argumento le valdría a él. Lo que había hecho él no era mucho menos que un secuestro.
- No puedo dejarte sola en el hotel en estas condiciones – murmuró él, como si hubiera leído los pensamientos de ella.
- ¡No te perdonaré jamás! ¡Ojalá te contagies! – titubeó _________.


-Capitulo 23-
Inesperadamente, Tom se rió, mientras le rodeaba los hombros con sus brazos, como si desafiara el contagio. Tom nunca estaba enfermo. La idea lo divertía, porque tenía una salud de hierro.
A partir de ese momento. _________ perdió totalmente la noción del tiempo. Tampoco distinguía entre el sueño o la vigilia. ¿Había dormido?
Unas voces en griego le hicieron suponer que habían aterrizado. Sería el aeropuerto, pensó con amargura, y hundiéndose en una espantosa sensación de fracaso. Una discusión la puso alerta. Alguien la apoyó sobre algún sitio, le levantó la manta, le puso el termómetro en la boca. Sus ojos se fijaron en un cielo raso blanco. Pensó entonces que se había equivocado. No era el aeropuerto. Debía ser un hospital. Oía la voz de Tom. Parecía enfadado, disgustado. Y la voz que antes parecía enojada, de pronto se había suavizado. Era una voz femenina muy expresiva. Con gran esfuerzo, _________ giró la cabeza para ver quien era.
Una mujer vestida de blanco estaba rodeada por los brazos de Tom. Ella le acariciaba el pelo castaño y también la cara, y en ese momento se disponía a darle un beso. _________ cerró los ojos impresionada ante aquella visión.
Alguien le quitó el termómetro momentos después. ¿Se lo habían quitado enseguida, o había pasado algo de tiempo? Por momentos estaba inconsciente. La siguiente vez que abrió los ojos, la mujer le estaba dando algo a Tom, y esa vez pudo verla bien. Era una mujer bonita, de piel clara y ojos negros, que miraba a Tom con extrema calidez. _________ tosió fuerte. Ellos entonces se dieron vuelta para mirarla.
- Pensé que estabas dormida. Ésta es la doctora Kiriakos... – dijo Tom.
- Eleni – agregó su acompañante forzando un tono de informalidad con él mientras a _________ le habló con frialdad y distancia profesional -. Me temo que vas a sentirte algo peor antes que haya una mejoría, _________.
_________ cerró los ojos, para auto protegerse.
Pero ya se sentía peor. Estaba totalmente sudada, la cara, el pelo, la ropa. Le dolía todo el cuerpo. Tenía ganas de llorar, pero no tenía la fuerza para hacerlo. ¡Dios! Tom la había llevado a que la atendiese su amante. Sólo él podía ser tan cruel.
- Estaba muy asustado realmente. Parecías tan enferma. Pensé que podía ser neumonía o algo así. No sabía qué hacer. Estaba aterrado.
¿Aterrado, Tom? Era una imagen de Tom que no lo encajaba. Entonces, Tom volvió a hablar en griego con otra mujer, más joven, más dulce, y más expresiva. Le pareció que discutían acaloradamente. Pero _________ nuevamente se desvaneció.
Había una mezcla de ruidos de fondo. No podía distinguir de dónde venían. La mente de _________ era un caos de imágenes y sentimientos. Había tenido fiebre. Había transpirado y había estado con tiritona durante un tiempo que ella no podía determinar. El día y la noche se le mezclaban indistintamente.
Recordaba que la habían secado y lavado con una esponja repetidas veces, pero que había sido incapaz de hablar a causa de su debilidad. Recordaba también la silueta de Tom en la penumbra de una habitación desconocida. Tom sentado con expresión asombrosamente preocupada en la luz del amanecer. También había habido más gente, pero le costaba recordarlo.
Abrió los ojos. Una criada corrió las cortinas de un ventanal que dejó a la vista un cielo espléndidamente azul. Entonces la luz del sol la cegó, y tuvo que darse la vuelta. En ese momento se dio cuenta de que afortunadamente no le dolía la garganta, ni la cabeza, y que su cuerpo no se resentía con cada movimiento. La puerta se cerró. Tuvo ganas de darse un baño.
Intentó sentarse. Pero el cuerpo no le obedeció. Con un gemido de impaciencia, estiró las piernas para alcanzar la mullida moqueta. Era una habitación grande. La luz de una lámpara le hacía difícil distinguir los contornos.


HOLA!!! BUENO AQUI ESTAN LOS CAPS DE HOY ... GRACIAS POR ESPERAR... BUENO YA SABEN 3 O MAS Y AGREGO PRONTO ... ADIOS :))

2 comentarios:

  1. What??? Tom tiene una amante y es doctora?? no puedo creerlo eso era lo que menos me esperaba y menos que haya llevado a (Tn) al hospital donde trabaja su amante que desconsiderado es de verdad :S y ahora que pasara?? me dejaste super intrigada virgi me encanto, pero no me gusto lo que hizo Tom :(

    ResponderBorrar